Provenientes de tierras propias ubicadas en las emblemáticas tierras rojas de los Altos de Jalisco, dentro del reconocido ‘Triángulo de Oro’ del agave azul Tequilana Weber, estos agaves de calidad suprema maduran pacientemente entre siete y ocho años, alcanzando su punto óptimo para la producción de un tequila excepcional.
Los agaves se cuecen lentamente por más de 10 horas al vapor, en hornos de acero inoxidable de grado alimenticio, lo que permite conservar y realzar sus aromas y sabores naturales.

Provenientes de tierras propias ubicadas en las emblemáticas tierras rojas de los Altos de Jalisco, dentro del reconocido ‘Triángulo de Oro’ del agave azul Tequilana Weber, estos agaves de calidad suprema maduran pacientemente entre siete y ocho años, alcanzando su punto óptimo para la producción de un tequila excepcional.
La fermentación es una de las etapas fundamentales en la elaboración de nuestro destilado. Se lleva a cabo de manera lenta y equilibrada, permitiendo el desarrollo de una rica complejidad de sabores y aromas, gracias a las levaduras naturales propias de nuestro entorno.

Nuestra destilación se realiza en alambiques de acero inoxidable con serpentines de cobre, lo que permite una depuración precisa del espíritu del agave. En este proceso se revela la verdadera esencia y la magia del tiempo, concentrando el carácter de agaves que han madurado por más de siete años.
Elemento esencial e indispensable en cada etapa de nuestro proceso, el agua que utilizamos proviene de mantos acuíferos profundos ubicados en nuestra destilería, única en la región. Su excepcional pureza contribuye a la calidad y carácter distintivo de nuestro tequila.
